El poeta zamorano Claudio RodríguezLa editorial Tropismos saca ’Aventura’, un poemario en facsímil que es el "testamento" del creador zamorano, premio Príncipe de Asturias madrid. Cinco años después de la muerte del poeta Claudio Rodríguez llega a las librerías
Aventura, una obra que reúne once poemas inacabados e inéditos del autor, además de los borradores previos, y que constituye el "testamento poético" del gran creador zamorano.
"Es un libro inconcluso, truncado", dijo ayer el profesor de la Universidad de Salamanca Luis García Jambrina, que se ha encargado de la introducción de la cuidada edición facsímil que publica la editorial Tropismos.
García Jambrina, experto en la obra de Rodríguez, señaló que si se han dejado pasar varios años hasta la publicación de estos poemas es porque "tanto la viuda de Claudio como yo teníamos claro que no queríamos que fuese considerado como un libro más del autor".
Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Nacional de Poesía, entre otros, Claudio Rodríguez llevaba un tiempo trabajando en esta obra cuando le sorprendió la muerte en julio del 99.
Aventura es el título provisional que había pensado para su nuevo poemario, que significaría el sexto libro publicado por el poeta, considerado como uno de los más importantes y prestigiosos del siglo XX.
Atrás quedaban ya las obras
Don de la ebriedad,
Conjuros,
Alianza y condena,
El vuelo de la celebración y
Casi una leyenda, con largos intervalos de tiempo entre la publicación de unas y otras, porque, como indica García Jambrina en el prólogo, con el paso de los años "el proceso creador de Claudio Rodríguez se fue haciendo cada vez más lento y vacilante".
Otra de las razones por la que
Aventura no ha visto la luz hasta ahora es que "había que pensar muy bien el tipo de edición, y al final optamos por presentar un facsimilar, con los poemas tal y como quedaron más sus ediciones previas", comentó García Jambrina.
Para este profesor de la Universidad de Salamanca, el nuevo libro tiene un doble interés, ya que "por un lado podemos conocer las versiones finales de los poemas y, por otro, sorprendemos al autor en el proceso mismo de creación de esos versos, desde los primeros impulsos hasta la versión final", aunque aclaró que "Claudio habría seguido corrigiéndolos y cambiándolos". El libro refleja el habitual universo poético del creador, pero también hay novedades en algunos poemas, como en los dedicados al País Vasco,
Marea en Zarautz y
Galerna en Guetaria, que «muestran su vinculación con esa tierra y la contemplación del mar Cantábrico», dijo el profesor.
Otros poemas incluidos en este libro son
Un deslumbramiento,
A veces,
Y ya no hay viento ni siquiera aire,
Sorpresa,
Coro en marzo o
Sensación de simiente, que termina con el mismo verso ("hay que salir, hay que salir al mar") que cierra el siguiente poema,
Meditación a la deriva, el más largo del poemario, con 95 versos.