
Augusto Roa Bastos
El escritor paraguayo Augusto Roa Bastos falleció ayer en Asunción a la edad de 87 años, tras sufrir un infarto del que no pudo recuperarse, informaron fuentes médicas.EFE
Asunción
El doctor Alejandro Maciel, médico personal del escritor, informó de que Roa Bastos, Premio Cervantes 1989, murió a las 14.20 hora local (18.20 GMT) en un caso de "muerte súbita" en el sanatorio Santa Clara de Asunción, donde se encontraba internado desde el pasado viernes tras sufrir una caída en su domicilio.
"Se presentó un episodio de bradicardia e inmediato paro cardíaco que no respondió en ningún momento a las maniobras de reanimación cardiopulmonar", agregó el doctor.
"Hasta la una y pico estuvimos ahí y estaba bien, él tenía el corazón ya mal. No pudieron hacer nada", dijo Carlos Roa Mascheroni, hijo del escritor y quien había llegado el domingo a Paraguay procedente de Venezuela, donde reside, para acompañar a su padre tras la operación.
Roa Bastos había sido ingresado en el hospital a últimas horas del jueves tras sufrir una caída accidental en su casa que le dejó un hematoma en la cabeza, razón por la cual debió de ser intervenido de urgencia el viernes en una operación que duró tres horas.
Aunque, según los médicos que le intervinieron, la operación era "muy complicada" para una persona que en junio iba a cumplir 88 años, Roa Bastos reaccionó de forma satisfactoria en el postoperatorio y superó sin complicaciones médicas las 72 horas posteriores a la cirugía, periodo calificado como crítico por los doctores.
Los médicos manifestaron incluso el pasado domingo un "optimismo moderado" en vista de la buena reacción a la operación y a la retirada de la asistencia mecánica respiratoria.
Roa tenía un cuádruple puente coronario desde 1999 y había sido internado en dos ocasiones el año pasado con una crisis de hipertensión.
BiografíaAugusto Roa Bastos, sufrió la historia de su país en carne propia y la convirtió en literatura, pues más de la mitad de su vida la pasó en el exilio huyendo de las dictaduras y del pasado de un país que luego inspiraría su obra.
Galardonado en 1989 con el Premio Cervantes, el más importante de las letras hispanas, Roa Bastos se confesó entonces un deudor de la herencia del Quijote, cuya inspiración le acompañaría en la escritura de
Yo, el Supremo.
Esta novela, la más reconocida de Roa junto a
Hijo de hombre, recrea la historia de Paraguay desde la independencia (1811) hasta la muerte del Dictador Perpetuo (Gaspar Rodríguez de Francia, el Supremo) en 1840.
Roa Bastos nació el 13 de junio de 1917 en Asunción y vivió un exilio de casi 50 años, gran parte del mismo durante el régimen militar de Alfredo Stroessner (1954-1989). La larga dictadura de Stroessner prolongó su exilio en Argentina, donde estuvo 30 años. En 1976 cambió su residencia a Toulouse (Francia), en cuya Universidad impartió clases de guaraní y literatura latinoamericana.
A España llegó en 1980, invitado por el Instituto de Cooperación Iberoamericana tres años después el Gobierno español le otorgó la nacionalidad española.
En febrero de 1989, tras ser derrocado Stroessner, fue autorizada la entrega del pasaporte al escritor, acto que se produjo en el Consulado de Paraguay en Barcelona. Ese mismo año recibió el Premio Cervantes de Literatura y en 1990 hizo la donación de una parte del importe del mismo al Congreso de Paraguay para que después fuera destinado al proyecto Fundalibro Cervantes, al que estuvo dedicado desde entonces. En 1996 fijó su residencia en Asunción y puso fin a su exilio.
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