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DEDICADO A ROSA... «Maestro, quíteme la piedra, me llamo Lubbert Das» El Bosco
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007. Casa tomada, de Julio CortázarEn una antología de los cuentos que considero de lectura y relectura imprescindible «Casa tomada» de Julio Cortázar tiene un lugar privilegiado. Este sorprendente relato que comienza con estilo realista y acaba cayendo en los abismos fantásticos del mundo cortaziano fue concebido a partir de una desagradable pesadilla nocturna. Lo onírico está, entonces, en la matriz de la narración. El propio Cortázar lo confiesa: «Casa tomada fue una pesadilla. Yo soñé Casa tomada. La única diferencia entre lo soñado y el cuento es que en la pesadilla yo estaba solo». Verter en imágenes un texto de semejantes características, como pasa con muchos cuentos del autor argentino, no podía ser menos que una proeza magistral. El ente inquietante y misterioso, auténtico protagonista del cuento, debía quedar lo suficientemente definido como para que la historia no perdiera eficacia, al mismo tiempo que no pasara más allá de la mera sugerencia. Es difícil narrar en imágenes algo que sólo tiene cabida en las palabras. Hace unos días me he encontrado por casualidad con esta versión del cuento de Cortázar. Sé que hay muchas versiones, casi todas de pésima calidad, pero en este caso los autores han resuelto con mucha destreza la plasmación en imágenes del ente sin perder la tensión narrativa y sin que decaiga el ambiente y perturbador del relato. Disfruten del vídeo. Viernes, 05 de Octubre de 2007 18:43. # Esta piedra. Tema: Extra tempora fia lux No hay comentarios. Comentar. La piedra de Sísifo cumple tres años![]() Se cumplen hoy tres años de este ejercicio estilístico que es La piedra de Sísifo. Aunque el ritmo de escritura y de publicación, a veces con cuentagotas, se ha tenido que ajustar a mis disponibilidades horarias, lo que también afecta a mis lecturas y comentarios en otras páginas, estoy satisfecho de pertenecer a ese grupo a ese grupo de bitácoras que han tenido cierta continuidad en el tiempo. Espero ─sospecho─ que aún queda Sísifo para rato, independientemente de que actualice con más o menos asiduidad. Por cierto, intenté estrenar este tercer año con el dominio lapiedradesisifo.es. Para ello compré el dominio hace unos días a Hostinet.com. Mi intención inicial era continuar en Blogia de momento, pero enlazando con el dominio .es a través de un redireccionamiento, de manera que pudiera ir sustituyendo los enlaces a la bitácora progresivamente. Sin embargo, parece ser que Hostinet.com no contempla el redireccionamiento, y sorprendentemente me obliga a contratar un servicio de hosting si quiero llevarlo a cabo. No entiendo para qué quiero el hosting si lo que yo quiero es redireccionar el dominio a la dirección de Blogia. Si alguien entiende un poquito de estos temas o puede aconsejarme alguna página donde el dominio se puede redireccionar sin la necesidad de contratar el hosting le agradecería que me mandara un correo electrónico o me dejara un mensaje en esta entrada informándome. Un saludo para todos los lectores, y gracias por estar ahí. Lunes, 08 de Octubre de 2007 13:42. # Esta piedra. Tema: Nihil humani a me alieno puto Hay 4 comentarios. Culturas y culturas![]() Hace unos días leía en El País un artículo de Mario Vargas Llosa titulado «El velo no es el velo» sobre la polémica suscitada a raíz del caso de Shaima y el debate en torno al hecho y a las consecuencias de aceptar el hiyad en las aulas. El artículo de Vargas Llosa me parece espléndido porque pone el dedo en la llaga sin miedo a parecer reaccionario o políticamente incorrecto y ofrece una respuesta clara al problema. Lévi-Strauss aplica en Antropología estructural los presupuestos del estructuralismo de Saussure al estudio de las culturas y llega a la conclusión de que toda cultura es a fin de cuenta un sistema de signos con una determinada función dentro de la sociedad. Todo signo cultural es una representación perceptible de una realidad, por lo tanto, no hay signo que sea inocente o que esté vacío de contenidos. La complejidad y diversidad de signos culturales que puede almacenar un pueblo podría llenar cientos de volúmenes etnográficos, más aún cuando se barajan conceptos tan amplios como el de civilización. El signo cultural es una entidad que se ha ido formando y cargando de valores a lo largo de la historia de un pueblo, por lo que se puede considerar como parte de la esencia de ese pueblo. No se trata de una opción personal o de una decisión individual, los valores del signo están presentes aunque su contenido se pervierta y no se sea consciente de su significado original. El signo cultural puede variar desde el simple icono o símbolo, por ejemplo la cruz, hasta el ritual más sangriento, como ocurre con la oblación. Es evidente que no todos los signos culturales son igualmente lícitos a ojos de una ética fundamentada en el respeto al ser humano, que es algo completamente independiente de cualquier religión y se basa de forma directa en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El respeto a esta ética establece la clasificación cultural más extendida y debatida: pueblos primitivos y pueblos civilizados. Como indicó Lévi-Strauss ambas culturas operan de la misma forma, con la diferencia de que los pueblos civilizados se basan en el método científico y los primitivos en explicaciones mágicas. Aunque de alguna manera está implícito, para Lévi-Strauss no hay una correspondencia que permita clasificar las culturas como superiores o inferiores. Simplemente son distintas. Como ya he dicho, los valores del signo cultural siempre están presentes, independientemente de que el individuo sea consciente de ello. Ocurre así, por ejemplo, cuando un joven lleva una camiseta del Che Guevara sin conocer su significado. Su desconocimiento no exime al signo de determinados valores, que podrán ser reconocidos por otros individuos. Asimismo, un signo como la cruz, está cargado de complejos valores contradictorios, porque a lo largo de su historia se ha utilizado en situaciones muy diversas, o incluso contrapuestas. De la misma manera, el hiyad no es un sombrero o una prenda de vestir más, sino que se trata de un signo cultural que está relacionado con una forma de pensamiento en que la vejación a la mujer se considera como algo habitual. Es el producto de un pueblo que se ha estancado culturalmente, que no ha sabido adaptarse a los tiempos, que está poco civilizado. Por ello, un estado democrático no puede tolerar la exhibición de este tipo de signos culturales en una institución pública, porque supondría dar un paso hacia atrás, deshacer el trabajo de miles de personas que sacrificaron sus vidas para construir los valores que precisamente defiende la Declaración Universal. Habrá voces que se alcen enarbolando la bandera de lo políticamente correcto y defendiendo la libertad de expresión y el uso del hiyad como parte de esa libertad de expresión. No importa si el individuo da su beneplácito o incluso está orgulloso del hiyad: los valores siempre están presentes. Y no se puede justificar la existencia de estos valores en una sociedad democrática fundamentándose en la libertad de expresión o en el enriquecimiento que supone el libre intercambio de signos culturales. Porque del hiyad al burka hay un paso. Si se permite la entrada del primero no habrá razonamiento válido que impida la entrada del segundo. A fin de cuentas, ambos, y algunas lindezas semejantes, son signos representativos de una cultura determinada que poco a poco se va abriendo paso en occidente. Finalmente me vuelvo a remitir al artículo de Vargas Llosa «El velo no es el velo», que razona y se expresa infinitamente mejor que yo. Todo un ejercicio de crítica intelectual que va más allá de los convencionalismos culturales al uso. Las palabras que matan![]() Anna Politkóvskaya Anna Politkóvskaya había escrito: «Si uno quiere seguir trabajando como periodista ha de mostrar un servilismo total hacia Putin. De lo contrario puede encontrarse con la muerte, con una bala, un veneno o un proceso judicial, lo que nuestros servicios especiales, perros guardianes de Putin, consideren más oportuno». Resultan escalofriantes estas palabras vaticinadoras porque por ellas, y por sus denuncias a las violaciones de los derechos humanos en Chechenia fue abatida a disparos en la puerta de su casa el 7 de octubre del 2006. Con Anna ya son dieciocho los periodistas asesinados desde la llegada de Putin al poder en marzo del 2000. Y además, está el caso de Aleksandr Litvinenko, ex espía ruso y uno de los máximos opositores al régimen de Putin que fue envenedado en extrañas circunstancias con una sustancia radioactiva llamada polonio-210. Litvinenko estaba investigando la muerte de Anna. La tesis de la Fiscalía General, que imputa el crimen a un grupo mafioso chechenio, no se sostiene a causa de numerosas contradicciones. Por otra parte, la autora de libros como Terror en Chechenia y Una guerra sucia había confesado que recibió amenazas de muerte por parte de los servicios secretos rusos, del Ejército y de otras agencias de seguridad del Estado. Rama Yade, secretaria de estado encargada de Asuntos Exteriores y Derechos Humanos dijo sobre la muerte de Politkóvskaya: «No es solo una vida arrancada, es que han matado a la verdad». Si este asesinato permanece impune sin que la conciencia pública se levante estaremos colaborando de alguna forma en este atentado contra el derecho a la libertad de expresión y a la libertad de prensa. Gana el Premio Nobel de literatura Doris Lessing![]() Doris Lessing Un año más, como ya viene siendo costumbre, se le ortoga el premio Nobel a una escritura cuyo nombre ni siquiera me suena de lejos. Ancho es el mundo de los libros y menudo el lector. Dejo un enlace con la noticia en El País. En busca de una cultura catalana![]() Desde la cultura occidental hasta la cultura del botellón hay una gama de matices verdaderamente enriquecedores. Porque no existe una única definición para el concepto de cultura ni se puede aplicar exclusivamente a una situación concreta el debate de la participación de Cataluña en la Feria de Frankfurt no se puede resolver de un plumazo a favor de unos o de otros. Habría que ver si existe una coincidencia entre el concepto de cultura de Frankfurt, el de las autoridades pertinentes catalanas y el del resto del Estado español ─el término lo empleo con inimaginable picardía─. Por primera vez Frankfurt invita a una región en lugar de a un país, tal vez en un acto de buena fe, tratando de dar proyección a una literatura poco conocida fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, la invitación de la Feria, que es amiga de las polémicas, era una manzana envenenada de discordia. Verde de envidia como estoy no dejo de preguntarme cuál es el motivo de que se invitara a la cultura catalana y que se haya dejado y se deje ─pues no hay expectativas de lo contrario─ a la cultura andaluza con tres palmos de narices. No quiero ser malpensado, pero parece que el motivo de la elección de Cataluña no se debe a la existencia de una amplia plantilla de escritores, en español y en catalán, con una alta calidad literaria. Si ese fuera únicamente el criterio Andalucía cumpliría de sobra con los requisitos. Frankfurt no hubiera invitado a Cataluña si no hubiera tenido una lengua propia, luego este elemento es lo que singulariza a la cultura catalana. Además, el debate no es equivalente al que se pudo plantear con la invitación de la India, que tiene una veintena de idiomas oficiales, porque la India es un país y Cataluña una región dentro de un país. Parece ser que Josep Bargalló, director del Institut Ramon Llul y encargado de organizar la participación de Cataluña en la Feria de Frankfurt, se ha tomado muy en serio las palabras de Cernuda cuando dijo aquello de «y si la primera palabra que pronunciaron tus labios era española, y española será la última que salga de ellos, determinadas precisa y fatalmente por esas dos palabras primera y postrera, están todas las de tu poesía». La participación exclusiva de autores en lengua catalana y la exclusión absoluta de la lengua española, representada por escritores como Eduardo Mendoza o Marsé ha abierto un debate en torno a la necesidad de buscar y encontrar una definición clara para el concepto de cultura catalana. Es evidente que una cultura es más que un idioma, es una idiosincrasia forjada a través de una Historia. Si no fuera de este modo no se podría concebir la existencia de culturas bilingües y habría que aceptar que un escritor pueda bascular de una cultura a otra dependiendo del idioma que emplee. No se trata de celebrar el discurso triunfalista de Carod-Rovira ni el discurso atemperado de César Antonio Molina. Es sano que exista la polémica. Pero aunque la decisión de Bargalló es bastante discutible ─es muy posible que se haya equivocado─, porque deja en una situación más que evidente al idioma español en Cataluña (sino que se lo digan a la escritora Cristina Peri Rossi), desde luego es a todas luces coherente con la propuesta de Frankfurt. Lo verdaderamente incomprensible son las críticas que llegan desde Alemania, que ni pincha ni corta en este debate. Martes, 16 de Octubre de 2007 15:14. # Esta piedra. Tema: In continenti No hay comentarios. Comentar. The death of Salvador Dalí, de Delaney Bishop![]() The death of Salvador Dalí, de Delaney Bishop En 1938 se produce en Londres el encuentro entre Sigmund Freud y Salvador Dalí, a instancias de Stefan Zweig y del pintor catalán Edward James. La conversación fue escasa y aún podría decirse que decepcionante. Con todo, el pintor surrealista dejó una impresión admirable en Freud, que era consciente de las dificultades de estudiar los procesos psicológicos en relación con la génesis artística. Con estas breves palabras describe Dalí el encuentro: «Contrariamente a mis esperanzas, hablamos poco, pero nos devorábamos mutuamente con la vista. Freud sabía poco de mi, fuera de mi pintura, que admiraba, pero de pronto sentí el antojo de aparecer a sus ojos como una especie de dandi del “intelectualismo universal”. Supe más adelante que el efecto producido fue exactamente lo contrario. Antes de partir quería darle una revista donde figuraba un articulo mío sobre la paranoia. Abrí, pues, la revista, en la página de mi texto y le rogué que lo leyera así tenía tiempo para ello. Freud continuó mirándome fijamente sin prestar atención a mi revista. Tratando de interesarle, le expliqué que no se trataba de una diversión surrealista, sino que era realmente un artículo ambiciosamente científico y repetí el título, señalándolo al mismo tiempo con el dedo. Ante su imperturbable indiferencia, mi voz se hizo involuntariamente más aguda y más insistente. Entonces, sin dejar de mirarme con un fijeza en que parecía convergir su ser entero, Freud exclamó, dirigiéndose a Stefan Zweig: “Nunca vi ejemplo más completo de español ¡Qué fanático!”». Con anterioridad a este encuentro, Dalí había tratado de visitar al psicoanalista en tres ocasiones en su casa de Viena, invariablemente frustradas porque Freud se encontraba ausente en todas ellas. Sin embargo, otros encuentros, nocturnos y brillantes, se llevaban a cabo en algún lugar un punto más apartado de la realidad. De esta forma tan divertida lo describe Dalí: «Mis tres viajes a Viena fueron exactamente como tres gotas de agua, faltas de reflejos que las hicieran brillar. En cada uno de estos viajes hice exactamente lo mismo por la mañana, iba a ver el Vermeer de la colección Czernin, y por la tarde, no iba a visitar a Freud, porque invariablemente me decían que estaba fuera de la ciudad por motivos de salud. Recuerdo con dulce melancolía haber pasado esas tardes vagando al azar por las calles de la antigua capital de Austria... Al anochecer mantenía largas y cabales conversaciones imaginarias con Freud; hasta me acompaño una vez y permaneció conmigo la noche entera pegado a las cortinas de mi habitación del Hotel Sacher». Y en este punto es precisamente donde se sitúa el relato visionario The death of Salvador Dalí escrito y dirigido por Delaney Bishop. Se parte de una hipotética situación, no demasiado descabellada por otra parte: Dalí pide al doctor Freíd que invierta el proceso del psicoanálisis en su persona para ayudarle a encontrar la locura definitiva, para que su genialidad surrealista no expire en un hálito de mediocre normalidad. Así se configura una fantasía demencial por la que van desfilando personalidades estrechamente relacionadas con Salvador Dalí: Gala, André Breton, Paul Eluard y Luis Buñuel. Lamento no poder ofrecerles una versión subtitulada ─porque las voces originales resultan imprescindibles─, pero no creo que tengan una excesiva dificultad para entender y seguir el hilo del diálogo. También me disculpo por la calidad pésima de la imagen. El corto está plagado de guiños a situaciones reales. Por ejemplo, el retrato de Freud que dibuja Dalí y que según Zweig prefirieron no mostrar al doctor porque «presagiaba de una manera clara su inminente muerte»; o simplemente el delicioso y encantador baile con que se abre y cierra la película, que para mí es uno de los grandes momentos. Aquí rescato un vídeo en el que se muestran las cualidades de bailarín del auténtico Dalí, y desde luego no le va a la zaga al fabulado Dalí. Material lorquiano inédito![]() El joven Lorca en su expediente universitario Aprovechando la noticia de la edición definitiva, dentro de dos años, de Poeta en Nueva York, gracias al manuscrito inédito que Federico García Lorca había entregado a José Bergamín y que la Fundación García Lorca compró en una subasta en el 2003, El País ha publicado en su página una miscelánea de documentos inéditos que incluyen fotografías, cartas y dibujos. Un material que muestra una visión más cercana y familiar del poeta granadino, al mismo tiempo que supone una especie de última voluntad y de terrible despedida. Lo primero porque el manuscrito supone la ordenación definitiva de Poeta en Nueva York según los deseos de Lorca y lo segundo porque el poeta, que había ido a llevar el manuscrito a la imprenta, al no encontrar a Bergamín había dejado una nota escrita diciendo que volvería al día siguiente. No volvió nunca. Dejo los enlaces a El País: El hombre que fue jueves, de Gilbert Keith Chesterton![]() El hombre que fue jueves, de Gilbert Keith Chesterton En el terreno pantanoso y polémico de los géneros la reseña se ha venido ganando un hueco por mérito propio, casi representante por excelencia de los géneros metaliterarios. Tan viejo como contar el argumento de un libro, la reseña, género inicialmente oral, se vierte al papel cuando el escritor ha tomado plena consciencia de su labor autocrítica, en un proceso que va unido de forma crucial a los medios periodísticos. Después vendrá el momento de mayor esplendor del género, con sus obras maestras, como pueden ser Prólogo con un prólogo de prólogos o Biblioteca personal. Borges, que es uno de los grandes maestros e impulsores del género en el siglo XX, era perfectamente consciente de su autonomía como entidad literaria y supo explotar todas sus posibilidades formales. Precisamente es uno de los textos clásicos de este autor argentino, el prólogo que hace a La invención de Morel de Bioy Casares, una de las muestras más perfectas de lo que considero que debe ser una buena reseña. El texto se hace conocido porque Borges ofrece algunas ideas claves sobre su concepción narrativa: se decanta por lo que se podría llamar novela de peripecias ante una novela «psicológica». Pero lo que me interesa del prólogo, entendido como reseña, son las pinceladas que Borges da sobre la novela de Bioy Casares. En una sola frase Borges consigue concentrar la clave fundamental de la novela: [Bioy Casares] «despliega una Odisea de prodigios que no parecen admitir otra clave que la alucinación o que el símbolo, y plenamente los descifra mediante un solo postulado fantástico pero no sobrenatural». Y a continuación añade: «El temor de incurrir en prematuras o parciales revelaciones me prohíbe el examen del argumento y de las muchas delicadas sabidurías de la ejecución». Una buena reseña es la que consigue suscitar un interés irrefrenable por leer la obra sin revelar detalles o pormenores del entramado. Luego, la antirreseña no será más que contar el argumento del libro. Todo este rodeo me sirve para justificar por qué no es preferible no referir nada sobre el argumento de la novela de Chesterton. En ese mismo prólogo al que he hecho referencia Borges dijo sobre Chesterton que sus argumentos son superiores a los de Stevenson. No es difícil asumir esta afirmación después de conocer el enrevesado ejercicio retórico y filosófico que supone el conjunto de relatos en torno a la figura del Padre Brown, un grupo de textos que sitúan a Chesterton como uno de los grandes maestros del género policíaco. Género al que en cierto modo pertenece El hombre que fue jueves ─tanto o más que La invención de Morel─, aunque con aportaciones muy significativas del autor inglés. El hombre que fue jueves se inicia como una novela al uso, al más puro estilo de El agente secreto de Joseph Conrad. La presentación de los personajes no es demasiado lucida: Chesterton cae, como suele ser habitual en él, en el maniqueísmo más burdo. En un tema que ha propiciado infinidad de páginas a lo largo de la historia del arte, el de la dicotomía de lo báquico frente a lo apolíneo, el triunfo rotundo es para la razón, el orden y el sentido común. El anarquismo no se entiende exactamente como una opción política, sino que es un concepto más amplio que abarca los mecanismos del universo, y que por tanto roza con el nihilismo y con el existencialismo. El resultado del debate no podía ser otro. A partir de ese momento se van sucediendo las «magias parciales» del argumento que desconciertan al lector y revelan a Chesterton como autor de una imaginación desbordante y una destreza narrativa prodigiosa. Los elementos de la trama, en principio dispersos y caóticos como las piezas de un rompecabezas, van tomando la posición que les corresponde, y revelan una situación que no queda exenta de un fino humor irónico. La sombra de una sospecha precede al armazón, casi se puede intuir el siguiente paso a través de las pistas sutiles que Chesterton va entrelazando. Al mismo tiempo se va perfilando de forma nítida la figura del personaje hiperbólico y pantagruélico que abarca toda la obra y aún todo el mundo, un personaje ambiguo que hasta el final no quedará perfectamente definido. En un momento determinado, cuando las escenas sorprendentes empiezan a acumularse, se hace evidente que la coherencia inicial es pura apariencia y que Chesterton en realidad ha optado por la narración alegórica, en este caso una alegoría cristiana sobre la clásica lucha entre el bien y el mal y sobre el libre albedrío. Todo muy previsible en Chesterton. Es quizá la alegoría maniqueísta lo que haya hecho que la novela haya envejecido mal y resulte extraña e incluso incómoda para un lector habituado a la novelística actual. Sobre su final me gustaría poder decir lo mismo que Borges dijo sobre el de La invención de Morel, que todo queda descifrado mediante un postulado fantástico pero no sobrenatural. Sin embargo, no es posible, porque la alegoría llega a su máximo esplendor en un final delirante y casi demencial. Nada queda explicado o resuelto. Sólo hay lugar para la interpretación simbólica. Aunque no la recomiendo, su lectura es conveniente porque ofrece una imagen bastante aproximada de la figura de Chesterton al mismo tiempo que descubre algunos procedimientos muy originales que podrían ser reutilizados en cauces novelísticos más provechosos. ¿Qué demonios será un periódico global?![]() Hace ya una semana que ando buscando la supuesta globalidad de El País y no consigo encontrarla por ninguna parte, o cuanto menos no la veo donde no la haya habido siempre. Quizá sea porque soy de los de pueblo de toda la vida, y mi espíritu regionalista me impide percibir la magnitud de los cambios pero tengo la ligera sospecha de que se ha intentado vender la moto con una de esas palabras tan llenas de talante. Dejando a un lado el periódico de mi barrio, humilde pero digno, el concepto de periódico lleva implícito lo global, que según el DRAE significa «referente al planeta o globo terráqueo». ¿Acaso no es eso lo que han procurado todos los periódicos de tirada nacional con mayor o menor éxito? Se había anunciado a bombo y platillo un cambio en el concepto de informar, haciéndolo más acorde con los nuevos tiempos, y en lugar de eso se presentan los cambios más convencionales: tipografía, maquetación y distribución. No han sabido estar a la altura de las expectativas que han creado, ni siquiera en la página web, donde los cambios también han sido anecdóticos ─y éste era el lugar que precisamente se prestaba a un cambio de imagen radical─. De todos modos, lo global se ha convertido en la bandera del periódico, debajo del título. Tal vez sea causa de un miedo desmesurado a los cambios, pero personalmente me sentía más satisfecho con el anterior lema. Porque diario tiene un sabor como a vino añejo que no tiene la palabra periódico; porque independiente es ─o era─ esa condición utópica que debería servir de brújula al periodismo, y nunca está de más recordarla diariamente para tranquilidad de los lectores; y porque a fin de cuentas de la mañana es algo menos obvio que en español. Por otra parte, también puede ser que yo esté equivocado, claro. En ese caso diría que toda la globalidad del periódico está en la tilde de País. Por algo será el cambio que más salta a la vista. Domingo, 28 de Octubre de 2007 11:33. # Esta piedra. Tema: Nihil humani a me alieno puto No hay comentarios. Comentar. Dalí cinematográfico![]() Parece que cuando un determinado tema se pone de moda en el mundo cinematográfico se produce una avalancha de películas que abordan una misma historia desde distintas perspectivas. En este caso la historia hará las delicias, o levantará las iras, de los aficionados al surrealismo daliniano. Si hace unos días comentaba la existencia de un corto titulado The death of Salvador Dalí, cuyo argumento es el hipotético encuentro ─según versión del propio Dalí─ entre el pintor y el famoso psicoanalista Sigmund Freud, en esta ocasión voy a hacer mención a varios proyectos de películas sobre la vida del genial artista megalomaníaco. Dejando a un lado 4X100 de György Dobray, hace algunos meses el Times anunciaba el rodaje simultáneo de tres películas sobre Salvador Dalí: Goodbye Dalí, producida por David Permut con Peter O´Toole como protagonista; Dalí, dirigida por Philippe Mora y quizá Johnny Depp en el papel del pintor; y Dalí & I: The Surreal Store, dirigida por Andrew Niccol y Al Pacino dando vida a Dalí. De éste último, que es del que se tienen más datos, porque está basado en el libro homónimo de Stan Lauryssens, se sabe que abarcará un periodo de tiempo comprendido entre los años 60 y los 80 y se centrará en la relación entre el artista y un joven marchante de arte. Otra de las películas correría a cargo de Simon West con Antonio Banderas como Salvador Dalí. Se ciñe a la historia real huyendo del tono documental, y se centra en la relación amorosa entre Dalí y Gala, aunque con pequeñas licencias que dan al conjunto un leve toque surrealista. Sobre ella ha declarado el director «será una película de fantasía para adultos, como El laberinto del fauno pero sin la violencia o la oscuridad. Será la película que hubiese hecho Dalí, tiene toques surrealistas, incluida una escena musical dentro de un cuadro en la que canta Buñuel». Por último, posiblemente la más controvertida de todas es Little Ashes, dirigida por el británico Paul Morrison, pues trata de forma directa la relación amorosa entre Federico García Lorca y Salvador Dalí, interpretados por Javier Beltrán y Robert Pattinson respectivamente. La acción se ambienta en los años 20 y parte de la amistad que se forjó en la Residencia de estudiantes entre ambos artistas y el cineasta Luis Buñuel, interpretado por Matthew McNulty. Quizá la más interesante de todas. Después de ver semejante lista de proyectos lo que realmente me apena es pensar que sean producciones extranjeras ─salvo la última, que es una coproducción con España─ las que profundicen en la figura de uno de los artistas españoles más internacionales. Es inevitable pensar que la dichosa ley del cine es como ponerle una tirita a alguien que se desangra. Mucho tenemos que aprender del cine extranjero. Seamos humildes y reconozcamos nuestros errores. Martes, 30 de Octubre de 2007 20:07. # Esta piedra. Tema: Extra tempora fia lux No hay comentarios. Comentar. |
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