Las circunstancias me obligan a hacer un alto en La piedra de Sísifo durante los meses de julio y agosto. Por tercer año consecutivo me toca ponerme de mudanzas durante el mes de julio. La llevo ya muy avanzada, y seguro que dentro de un par de días estoy viviendo en mi nuevo hogar. El caso es que, aunque ya he hecho todas las gestiones con respecto al teléfono y a la conexión a Internet, las cosas de palacio van despacio, y mucho me temo que esté todo lo que queda de mes sin poder conectarme. A esto hay que sumarle que para agosto tengo planeados un par de viajes que me mantendrán alejado de casa. Vacaciones, en parte forzosas, que me mantendrán alejado de La piedra de Sísifo, no así de la lectura y de la escritura.
Sin más, deseo a todos mis lectores unas felices, desahogadas y viajeras vacaciones. Nos vemos en agosto, a la vuelta de la esquina, o esperemos que no tan pronto.