La piedra de Sísifo
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DEDICADO A ROSA...

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«Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas», de Arturo Pérez-Reverte

     A tenor de las palabras que dediqué hace unos días sobre el "Programa de calidad y mejora de los rendimientos escolares en los centros públicos" en relación a algunos casos bochornosos en los que se acepta la prima como si de un vulgar soborno se tratara, debo volver a referirme al tema para clamar contra la determinación de la Consejería de Educación de congelar los sueldos del profesorado andaluz, lo que impide su homologación con la media nacional, una sucia estrategia ante la rotunda negativa de la inmensa mayoría de centros para obligarlos a adherirse al programa. Migajas y limosnas.

     Podría dar una opinión exhaustiva sobre el dichoso programa, y seguramente me saldría un texto aparente, lleno de bilis, rayos, sapos y culebras; pero soy de la opinión de que es vano decir algo cuando hay otros que lo han dicho antes e infinitamente mejor. Y ante el artículo de Pérez-Reverte, "Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas", me quito el sombrero. Con su peculiar estilo, a medio camino entre la crítica sangrante y la germanía tosca, Pérez-Reverte da un nuevo toque de atención de esos que pican (como el de "Permitidme tutearos, imbéciles"). Que se rasquen, aunque como dicen, sarna con gusto no pica. Por mi parte suscribo plenamente las palabras de Reverte.

     Me sigue sorprendiendo que se sorprendan. O que hagan tanto paripé, cuando en realidad no les importa en absoluto. Ni a unos, ni a otros. Y eso que todo viene seguido, como las olas y las morcillas. La última –estudio internacional sobre alumnos de Primaria, o como se llame ahora– es que el número de alumnos españoles de diez años con falta de comprensión lectora se acerca al 30 por ciento. Dicho en parla normal: uno de cada tres críos no entiende un carajo de lo que lee. Y a los 18 años, dos de cada tres. Eso significa que, más o menos en la misma proporción, los zagales terminan sus estudios sin saber leer ni escribir correctamente. Las deliciosas criaturas, o sea. El báculo de nuestra vejez.

     Pero tranquilos. La Junta de Andalucía toma cartas en el asunto. Fiel a la tradicional política, tan española, de subvenciones, ayudas y compras de voto, y además le regalo a usted la Chochona, la manta Paduana y el paquete de cuchillas de afeitar para el caballero, a los maestros de allí que «se comprometan a la mejora de resultados» les van a dar siete mil euros uno encima de otro. Lo que demuestra que son ellos quienes tienen la culpa: ni la Logse, ni la falta de autoridad que esa ley les arrebató, ni la añeja estupidez analfabeta de tanto delincuente psicopedagógico y psicopedagocrático, inquilino habitual, gobierne quien gobierne, del ministerio de Educación. Los malos de la película son, como sospechábamos, los infames maestros. Así que, oigan. A motivarlos, para que espabilen. Que la pretendida mejora de resultados acabe en aprobados a mansalva para trincar como sea los euros prometidos –una tentación evidente–, no se especifica, aunque se supone. Lo importante es que las estadísticas del desastre escolar se desplacen hacia otras latitudes. Y los sindicatos, claro, apoyan la iniciativa. Consideren si no la van a apoyar: ya han conseguido que a sus liberados, que llevan años sin pisar un aula, les prometan los siete mil de forma automática, por la cara. Y más ahora que, de aquí a tres años, con los nuevos planes de la puta que nos parió, un profesor de instituto ya no tendrá que saber lengua, ni historia, ni matemáticas. Le bastará con saber cómo se enseñan lengua, historia y matemáticas. Y más si curra en España: el único país del mundo donde los profesores de griego o latín enseñan inglés.

     Así, felices de habernos conocido, seguimos galopando alegremente, toctoc, tocotoc, hacia la nada absoluta. Todavía hay tontos del ciruelo –y tontas del frutal que corresponda– sosteniendo imperturbables que leer en clase en voz alta no es pedagógico. Que ni siquiera leer lo es; ya que, según tales capullos, dedicar demasiado tiempo a la lectura antes de los 14 años hace que los chicos se aíslen del grupo y descuiden las actividades comunes y el buen rollito. Y eso de ir por libre en el cole es mentar la bicha; te convierte en pasto de psicólogos, psicoterapeutas y psicoterapeutos. Cada pequeño cabrón que prefiere leer en su rincón a interactuar adecuadamente en la actividad plástico-formativo-solidaria de su entorno circunflejo, por ejemplo, torpedea que el día de mañana tengamos ciudadanos aborregados, acríticos, ejemplarmente receptivos a la demagogia barata, que es lo que se busca. Mejor un bobo votando según le llenen el pesebre, que un resabiado culto que lo mismo se cisca en tus muertos y vete tú a saber.

     El otro día tomé un café con mi compadre Pepe Perona –«Café, tabaco y silencio, hoy prohibidos», gruñía–, que pese a ser catedrático de Lengua Española exige que lo llamen maestro de Gramática. Le hablé de cuando, en el cole, nos disponían alrededor del aula para leer en voz alta el Quijote y otros textos, pasando a los primeros puestos quienes mejor leían. «¿Primeros puestos? –respingó mi amigo–. Ahora, ni se te ocurra. Cualquier competencia escolar traumatiza. Es como dejar que los niños varones jueguen con pistolas y no con cocinitas o Nancys. Te convierte en xenófobo, machista, asesino en serie y cosas así». Luego me ilustró con algunas experiencias personales: una universitaria que lee siguiendo con el dedo las líneas del texto, otro que mueve los labios y la cabeza casi deletreando palabras… «El próximo curso –concluyó– voy a empezar mis clases universitarias con un dictado: Una tarde parda y fría de invierno. Punto. Los colegiales estudian. Punto. Monotonía de lluvia tras los cristales. Después, tras corregir las faltas de ortografía, mandaré escribir cien veces: Analfabeto se escribe sin hache; y luego, lectura en voz alta: En un lugar de la Mancha, etcétera». Lo miré, divertido. «¿Lo sabe tu rector?». Asintió el maestro de Gramática. «¿Y qué dice al respecto?». Sonreía mi amigo, malévolo y feliz, encantado con la idea; y pensé que así debió de sonreír Sansón entre los filisteos. «Dice que me van a crucificar.»

          Arturo Pérez-Reverte, "Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas"

Viernes, 21 de Marzo de 2008 12:54. # Esta piedra. Tema: In continenti No hay comentarios. Comentar.


Cervantes TV

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     Una vez más leo en Cuchitril literario una noticia que me llena de alegría y de emoción literaria. Se trata de la aparición de un canal de televisión online llamado Cervantes TV que ha sido creado por el Instituto Cervantes, con algunos vídeos dedicados a la institución y otros tantos sobre todas las artes. Existe una programación en emisión continua y la posibilidad de crear uno mismo su programación a través de la selección de vídeos. Como dice Palimp, de momento la página está un poco vacía, pero no tengo duda en que se irá llenando rápidamente. El único inconveniente ─y tal vez sea mi conexión─ es que el vídeo se queda parado a veces.

 

     Pero lo mejor será que la visiten y opinen ustedes mismos.

Miércoles, 13 de Febrero de 2008 17:29. # Esta piedra. Tema: In continenti No hay comentarios. Comentar.


Barbaridades asexuadas o lo valiente que puede ser la ignorancia

     Que la realidad supera a la ficción es una frase que tal vez se haya convertido en tópico a fuerza de uso y de abuso, pero no es menos cierto que en muchas ocasiones no queda sino quitarse el sombrero ante la dichosa frasecita. Lo que Arturo Pérez Reverte propone irónicamente en uno de sus sangrantes artículos más conocidos, «Lo que se perdió “La Codorniz”», la regularización del femenino en palabras como soldada, cooperanta, albañila, amanta, alguacila, soprana u homosexuala (sic) ha sido secundado por uno de esos organismos que como dijo Pablo Molina «se crean y después se buscan las funciones que deberán realizar». Me refiero a la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, cuya presidenta Rafaela Pastor, además de demostrar un gusto pésimo en la elección de nombres defiende ─de forma surrealista─ la admisión de femeninos como “miembra” y “jóvena”.

 

     No voy a extenderme demasiado sobre el tema, y si el lector quiere conocer mi opinión le emplazo a que lea un artículo que escribí hace tiempo titulado «La guerra del masculino genérico». Lo verdaderamente grotesco de Rafaela Pastor no es que proponga una serie de cambios lingüísticos artificiales, olvidando que la lengua es infinitamente más compleja y que es el conjunto de hablantes y no la Real Academia de la lengua quienes permiten que evolucione, sino su más absoluta ignorancia que le lleva a afirmar auténticas barbaridades sobre el latín y sobre el funcionamiento de la lengua ─como ya hiciera Amparo Rubiales con más humildad declarándose una «absoluta ignorante en esta materia»─.

 

     Transcribo las palabras de Rafaela Pastor según la noticia de El País porque no tienen el más mínimo desperdicio (el subrayado es mío):

 

     Según el razonamiento de esta plataforma, “el lenguaje está construido desde un sistema patriarcal y, por tanto, injusto y desequilibrado”. “Ya no se aguanta recurrir al razonamiento de que algo no es correcto gramaticalmente para negar un lenguaje no sexista apoyándose en los patrones que marcan lenguas clásicas como el latín”, afirmó Pastor. Según esta plataforma, el latín se forjó en una “época en la que las mujeres” eran tratadas “como esclavas y eran los hombres los que decidían y concentraban todo el poder”. Por ello, el latín “nos supone un lastre, ya que validamos nuestra sociedad mirando siempre a un pasado en el que no se ha tenido en cuenta a más de la mitad de la humanidad, que somos las mujeres”.

     Pensaba hacer un largo artículo demostrando lo ignorante que es Rafaela Pastor ─que además concluye diciendo “si tenemos que destrozar el lenguaje para que tengamos espacios de igualdad se deberá hacer”─, pero creo que no será necesario. Como todos los tontos, se descalifica a sí misma.

Martes, 29 de Enero de 2008 20:51. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 8 comentarios.


En busca de una cultura catalana

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     Desde la cultura occidental hasta la cultura del botellón hay una gama de matices verdaderamente enriquecedores. Porque no existe una única definición para el concepto de cultura ni se puede aplicar exclusivamente a una situación concreta el debate de la participación de Cataluña en la Feria de Frankfurt no se puede resolver de un plumazo a favor de unos o de otros. Habría que ver si existe una coincidencia entre el concepto de cultura de Frankfurt, el de las autoridades pertinentes catalanas y el del resto del Estado español ─el término lo empleo con inimaginable picardía─.

 

     Por primera vez Frankfurt invita a una región en lugar de a un país, tal vez en un acto de buena fe, tratando de dar proyección a una literatura poco conocida fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, la invitación de la Feria, que es amiga de las polémicas, era una manzana envenenada de discordia. Verde de envidia como estoy no dejo de preguntarme cuál es el motivo de que se invitara a la cultura catalana y que se haya dejado y se deje ─pues no hay expectativas de lo contrario─ a la cultura andaluza con tres palmos de narices. No quiero ser malpensado, pero parece que el motivo de la elección de Cataluña no se debe a la existencia de una amplia plantilla de escritores, en español y en catalán, con una alta calidad literaria. Si ese fuera únicamente el criterio Andalucía cumpliría de sobra con los requisitos. Frankfurt no hubiera invitado a Cataluña si no hubiera tenido una lengua propia, luego este elemento es lo que singulariza a la cultura catalana. Además, el debate no es equivalente al que se pudo plantear con la invitación de la India, que tiene una veintena de idiomas oficiales, porque la India es un país y Cataluña una región dentro de un país.

 

     Parece ser que Josep Bargalló, director del Institut Ramon Llul y encargado de organizar la participación de Cataluña en la Feria de Frankfurt, se ha tomado muy en serio las palabras de Cernuda cuando dijo aquello de «y si la primera palabra que pronunciaron tus labios era española, y española será la última que salga de ellos, determinadas precisa y fatalmente por esas dos palabras primera y postrera, están todas las de tu poesía». La participación exclusiva de autores en lengua catalana y la exclusión absoluta de la lengua española, representada por escritores como Eduardo Mendoza o Marsé ha abierto un debate en torno a la necesidad de buscar y encontrar una definición clara para el concepto de cultura catalana. Es evidente que una cultura es más que un idioma, es una idiosincrasia forjada a través de una Historia. Si no fuera de este modo no se podría concebir la existencia de culturas bilingües y habría que aceptar que un escritor pueda bascular de una cultura a otra dependiendo del idioma que emplee.

 

     No se trata de celebrar el discurso triunfalista de Carod-Rovira ni el discurso atemperado de César Antonio Molina. Es sano que exista la polémica. Pero aunque la decisión de Bargalló es bastante discutible ─es muy posible que se haya equivocado─, porque deja en una situación más que evidente al idioma español en Cataluña (sino que se lo digan a la escritora Cristina Peri Rossi), desde luego es a todas luces coherente con la propuesta de Frankfurt. Lo verdaderamente incomprensible son las críticas que llegan desde Alemania, que ni pincha ni corta en este debate.

Martes, 16 de Octubre de 2007 15:14. # Esta piedra. Tema: In continenti No hay comentarios. Comentar.


Las palabras que matan

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Anna Politkóvskaya 

     Anna Politkóvskaya había escrito: «Si uno quiere seguir trabajando como periodista ha de mostrar un servilismo total hacia Putin. De lo contrario puede encontrarse con la muerte, con una bala, un veneno o un proceso judicial, lo que nuestros servicios especiales, perros guardianes de Putin, consideren más oportuno». Resultan escalofriantes estas palabras vaticinadoras porque por ellas, y por sus denuncias a las violaciones de los derechos humanos en Chechenia fue abatida a disparos en la puerta de su casa el 7 de octubre del 2006. Con Anna ya son dieciocho los periodistas asesinados desde la llegada de Putin al poder en marzo del 2000. Y además, está el caso de Aleksandr Litvinenko, ex espía ruso y uno de los máximos opositores al régimen de Putin que fue envenedado en extrañas circunstancias con una sustancia radioactiva llamada polonio-210. Litvinenko estaba investigando la muerte de Anna.

 

     La tesis de la Fiscalía General, que imputa el crimen a un grupo mafioso chechenio, no se sostiene a causa de numerosas contradicciones. Por otra parte, la autora de libros como Terror en Chechenia y Una guerra sucia había confesado que recibió amenazas de muerte por parte de los servicios secretos rusos, del Ejército y de otras agencias de seguridad del Estado.

 

     Rama Yade, secretaria de estado encargada de Asuntos Exteriores y Derechos Humanos dijo sobre la muerte de Politkóvskaya: «No es solo una vida arrancada, es que han matado a la verdad». Si este asesinato permanece impune sin que la conciencia pública se levante estaremos colaborando de alguna forma en este atentado contra el derecho a la libertad de expresión y a la libertad de prensa.

Miércoles, 10 de Octubre de 2007 20:48. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 1 comentario.


Culturas y culturas

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     Hace unos días leía en El País un artículo de Mario Vargas Llosa titulado «El velo no es el velo» sobre la polémica suscitada a raíz del caso de Shaima y el debate en torno al hecho y a las consecuencias de aceptar el hiyad en las aulas. El artículo de Vargas Llosa me parece espléndido porque pone el dedo en la llaga sin miedo a parecer reaccionario o políticamente incorrecto y ofrece una respuesta clara al problema.

 

     Lévi-Strauss aplica en Antropología estructural los presupuestos del estructuralismo de Saussure al estudio de las culturas y llega a la conclusión de que toda cultura es a fin de cuenta un sistema de signos con una determinada función dentro de la sociedad. Todo signo cultural es una representación perceptible de una realidad, por lo tanto, no hay signo que sea inocente o que esté vacío de contenidos. La complejidad y diversidad de signos culturales que puede almacenar un pueblo podría llenar cientos de volúmenes etnográficos, más aún cuando se barajan conceptos tan amplios como el de civilización. El signo cultural es una entidad que se ha ido formando y cargando de valores a lo largo de la historia de un pueblo, por lo que se puede considerar como parte de la esencia de ese pueblo. No se trata de una opción personal o de una decisión individual, los valores del signo están presentes aunque su contenido se pervierta y no se sea consciente de su significado original.

 

     El signo cultural puede variar desde el simple icono o símbolo, por ejemplo la cruz, hasta el ritual más sangriento, como ocurre con la oblación. Es evidente que no todos los signos culturales son igualmente lícitos a ojos de una ética fundamentada en el respeto al ser humano, que es algo completamente independiente de cualquier religión y se basa de forma directa en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El respeto a esta ética establece la clasificación cultural más extendida y debatida: pueblos primitivos y pueblos civilizados. Como indicó Lévi-Strauss ambas culturas operan de la misma forma, con la diferencia de que los pueblos civilizados se basan en el método científico y los primitivos en explicaciones mágicas. Aunque de alguna manera está implícito, para Lévi-Strauss no hay una correspondencia que permita clasificar las culturas como superiores o inferiores. Simplemente son distintas.

 

     Como ya he dicho, los valores del signo cultural siempre están presentes, independientemente de que el individuo sea consciente de ello. Ocurre así, por ejemplo, cuando un joven lleva una camiseta del Che Guevara sin conocer su significado. Su desconocimiento no exime al signo de determinados valores, que podrán ser reconocidos por otros individuos. Asimismo, un signo como la cruz, está cargado de complejos valores contradictorios, porque a lo largo de su historia se ha utilizado en situaciones muy diversas, o incluso contrapuestas. De la misma manera, el hiyad no es un sombrero o una prenda de vestir más, sino que se trata de un signo cultural que está relacionado con una forma de pensamiento en que la vejación a la mujer se considera como algo habitual. Es el producto de un pueblo que se ha estancado culturalmente, que no ha sabido adaptarse a los tiempos, que está poco civilizado. Por ello, un estado democrático no puede tolerar la exhibición de este tipo de signos culturales en una institución pública, porque supondría dar un paso hacia atrás, deshacer el trabajo de miles de personas que sacrificaron sus vidas para construir los valores que precisamente defiende la Declaración Universal.

 

     Habrá voces que se alcen enarbolando la bandera de lo políticamente correcto y defendiendo la libertad de expresión y el uso del hiyad como parte de esa libertad de expresión. No importa si el individuo da su beneplácito o incluso está orgulloso del hiyad: los valores siempre están presentes. Y no se puede justificar la existencia de estos valores en una sociedad democrática fundamentándose en la libertad de expresión o en el enriquecimiento que supone el libre intercambio de signos culturales. Porque del hiyad al burka hay un paso. Si se permite la entrada del primero no habrá razonamiento válido que impida la entrada del segundo. A fin de cuentas, ambos, y algunas lindezas semejantes, son signos representativos de una cultura determinada que poco a poco se va abriendo paso en occidente.

 

     Finalmente me vuelvo a remitir al artículo de Vargas Llosa «El velo no es el velo», que razona y se expresa infinitamente mejor que yo. Todo un ejercicio de crítica intelectual que va más allá de los convencionalismos culturales al uso.

Martes, 09 de Octubre de 2007 20:44. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 3 comentarios.


Fallece Francisco Umbral

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Francisco Umbral

     Me entero a través de Cuchitril Literario de que esta madrugada ha fallecido Francisco Umbral a consecuencia de una parada cardiorrespiratoria. Sólo espero que este magnífico escritor y periodista no pase a la memoria colectiva únicamente por sus excesos como personajillo de la farándula literaria más impresentable, y con todo, hipnótica por su dandismo y su aire bohemio. Aunque no he leído nada suyo como novelista (faltas no me ganan de leer La noche que llegué al café Gijón, sí tiempo) he frecuentado con bastante interés su columna diaria en El Mundo y es uno de los pocos periodistas que seguía asiduamente. Entre sus columnas imprescindibles, porque no todas lo son ni mucho menos, se encuentran sus retratos o semblanzas de personajes concretos, escritores en una buena parte de los casos (las dos últimas estaban dedicadas a Azorín y a Eugenio d´Ors).

     Además de diversos panegíricos El Mundo ha publicado en su edición digital una página que permite acceder a todos sus artículos desde 1994.  

Martes, 28 de Agosto de 2007 12:23. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 2 comentarios.


De la publicidad inquisitorial y los libros

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Quema de libros organizada por Tom Wayne

    

     Lo verdaderamente sorprendente y bochornoso del caso de Tom Wayne no es el hecho contradictorio de quemar libros para protestar por la falta de lectura, algo que podría ser calificado sin ambages de terrorismo intelectual, sino la pose desafiante y pretendidamente heróica que, sin gran éxito, ha intentado adoptar. Este librero de Kansas City, que ha decidido quemar sus 20000 ejemplares como protesta ante el rechazo manifestado por algunas bibliotecas de aceptar una parte de su colección por tener sus fondos completos, asume el diálogo del derrotismo cultural en una lapidaria sentencia que tiene más de maquillaje que de simbología afirmando que «es la pira funeral para el pensamiento de los Estados Unidos de hoy». Algo así como protestar contra el hambre en el mundo tirando toneladas de comida: simplemente demencial. Un atentado contra el apetito intelectual.

 

     Con esta frase y la amenaza de quemar todos sus volúmenes Wayne tal vez pretende pasar a la historia como una especie de mártir cultural, alguien que ha sacrificado lo más valioso que tiene para darle una lección a la Humanidad. Sin embargo, no ha podido evitar que se le vea el plumero en una carta abierta escrita en MySpace en la que propone dos modos de solidarizarse con él: darle publicidad a través de blogs, correos electrónicos y otros medios de comunicación o comprar un libro por el módico y simbólico precio de un euro más gastos de envío cada uno. Salta a la vista que tras todo el fuego de artificio se esconde una fría y calculada estrategia de marketing para dar publicidad a su librería y sacarse unos de euros vendiendo algunos libros. Alguien capaz de organizar este aberrante espectáculo, el sacrificio de fuego de miles de volúmenes, por vender un puñado de libros a un euro cada uno no es más que un detestable enemigo de la cultura, un miserable mercader que sería capaz de vender a su madre por un euro bajo amenaza de quemarla en caso contrario.

     Y lo peor es que haya conseguido al menos en parte su propósito inicial. No sé si habrá vendido muchos libros a día de hoy, pero desde luego ha logrado que multitud de diarios le dediquen una página. Tal vez yo también debería asumir una parte de la culpa, puesto que también le estoy dando publicidad, pero ante tamaños fraudes es imposible el silencio. La única publicidad han de recibir tales delincuentes debería ser la denuncia.

Jueves, 07 de Junio de 2007 11:41. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 7 comentarios.


Adiós al cero patatero

     Como ya sabrán, el Ministerio de Educación pretende desterrar el cero de los boletines de notas de nuestros alumnos de la ESO. Esta medida ha levantado la polémica entre el profesorado porque su inutilidad se ha hecho a todas luces evidente. Eliminar el cero supone que todas sus connotaciones negativas pasen al uno, porque siempre habrá una calificación que designe a los peores. Las dos razones que se argumentan para defender esta medida son que alumno que asiste a clase a lo largo del curso no puede acabar el curso con un cero absoluto en conocimientos ―en la calificación final no se debe tener en cuenta únicamente la nota de los exámenes― y que esta nota tiene efectos negativos para su autoestima. Estas dos razones caen por su propio peso: también se obliga a poner un uno al alumno absentista total y en muchos casos los alumnos muestran indiferencia hacia sus notas. Más que evitar los efectos negativos en la psicología de los alumnos, maquillar los resultados finales pretende salvaguardar la psicología de los padres.

     En el blog de Gatopardo he encontrado un texto de Antonio García Muñoz sobre este tema que me ha parecido muy acertado:

     Quitar el cero de los boletines escolares supone perder un riquísimo espécimen del paisaje educativo, porque con el cero se elimina también al tonto de capirote, al negado, a nuestro entrañable zipi zape de las calabazas, al quinqui. El cero era el vacío donde se alojaban los que no daban un palo al agua, los que reventaban las clases, los que por no escribir no escribían ni su nombre en el examen o lo tatuaban con entretenidos gráficos, los que se emporraban en el recreo, los absentistas. Todas estas adorables criaturas han subido de escalafón y se han ido a juntar con los que ya tienen nota, un uno, que al menos contestaban algo e iban a clase, aunque fuera a pasar el rato. No sé muy bien qué es lo que ha movido a los legisladores a borrar ese cero patatero, tan instalado en nuestra tradición como la o del canuto, pero he oído que tiene motivaciones psicológicas, pues resulta humillante para el portador, una marca a fuego de su fracaso. Precisamente, a estos muchachos que fracasan -o que triunfan disfuncionalmente- les da igual un cero que ochenta y su humillación no procede del cero en sí sino de estar en un aula donde no quieren estar, así que el razonamiento psicológico no cuela. Parece que se trate más bien de ir rebajando el listón para que vayan entrando todos en el saco de aprobados, aun sin alcanzar el también simbólico cinco, que quitado el cero, ahora se convierte lógicamente en cuatro. Y cuando vean que el uno cobra todos los valores negativos del cero, no tardarán en ascender la cuenta a dos. Al fin y al cabo, qué más da un número que otro. De cierto, todo este arbitraje numérico pasará a la historia no bien los psicólogos descubran que esas calificaciones son discriminatorias pues atentan contra la igualdad. Ya nos quitaron el muy deficiente, que era poco menos que llamar subnormal al niño subnormal. En cuestión de años, nos las habremos con solo dos baremos: brillante y casi brillante, hasta que descarten el casi por ofensivo y todos, sin excepción, sean brillantes, cada uno en los suyo, unos en ganas de aprender, otros en ánimos de joder.

Domingo, 15 de Abril de 2007 10:35. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 2 comentarios.


Vino viejo en odres nuevos

     El mundo de las bitácoras va abriéndose camino poco a poco en los medios literarios más tradicionales, las revistas de toda la vida, como demuestra el artículo titulado “Blogs: las nuevas tertulias literarias” que Vicente Luis Mora ha dedicado al tema en el Mercurio de febrero. Aunque todavía existe una cierta reticencia a identificar el medio digital con un panorama representativo del mundo literario, algo que suscribe el artículo y en lo que estoy inevitablemente de acuerdo, Vicente Luis Mora pone de manifiesto algunas de las ventajas más significativas del uso de este medio. Su comparación, quizá algo atrevida, de las bitácoras con las antiguas tertulias de principios del siglo XX, al más puro estilo café Pombo, demuestra el óptimismo en esta herramienta que ha abierto y mejorado la comunicación entre todos los participantes de la actividad literaria, ya sean escritores, lectores o críticos.

    
     Con lo que no me es posible estar de acuerdo con Vicente Luis Mora es ese fetichismo del que habla por parte del escritor hacia la letra impresa en papel. Independientemente del valor sugestivo del libro, debido a su relevante papel a lo largo de la historia de la Humanidad, no es posible comparar este objeto con una bitácora, ya no por cuestiones de calidad sino porque en una gran parte de los casos el lector de bitácoras no es equiparable al lector de libros, ni tampoco puede existir una equivalencia entre el número de visitas recibidas y el número de ejemplares vendidos. Dice Vicente Luis Mora, de forma algo inocente, que a través de la bitácora recibe más lectores que los que puede obtener mediante una edición tradicional. El error en el que cae es el de identificar una simple visita con un lector real, cuando lo cierto es que una visita no ofrece ningún tipo de garantías. Recientemente he sobrepasado las cien mil visitas pero jamás se me ocurriría pensar que he tenido cien mil lectores. La inmensa mayoría de visitas llega a través de google buscando algún contenido concreto y se marcharán después de no encontrar lo que buscaban o justo después de haberlo encontrado. Los lectores de google no tienen ni pueden tener la fidelidad de los lectores de libros, que afrontan la lectura como una actividad consciente y voluntaria.

    
     Publicar en papel no puede ser simplemente un fetiche. Más bien es la búsqueda por parte de escritores de alcanzar un público fiel que garantice la memoria de lo escrito a las generaciones futuras.
Martes, 27 de Febrero de 2007 18:37. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 7 comentarios.


La guerra del masculino genérico

     Al tiempo que el Instituto de la Mujer exige la eliminación del masculino genérico apoyado en trabajos como los de Eulàlia Lledó Cunill, Esther Forgas Berdet y Mª Ángeles Calero Fernández ―De mujeres y diccionarios. La evolución de lo femenino en la 22ª edición del DRAE―, la sin par Amparo Rubiales publica en El País un desafortunado artículo titulado "La RAE y el lenguaje" que demuestra la imprudencia de opinar sobre aquello que se desconoce y de mezclar política y lingüística. A pesar de declararse «absoluta ignorante en esta materia» y de pedir perdón por sus reflexiones, Amparo no tiene pudor en discurrir sobre la injusticia del masculino genérico relacionándolo con la ancestral dominación del hombre sobre la mujer, y atacando de paso a la RAE, a la que considera poco más que una institución caduca que pretende obligar a los hablantes a utilizar una lengua determinada, perpetuando así estereotipos detestables.

     Ignacio Bosque contesta a Amparo Rubiales de forma clara y concisa en un artículo titulado "La RAE, las palabras y las personas" recordando que la labor de la Real Academia es descriptiva, y en ningún caso presciptiva; es decir, que los académicos no son entes todopoderosos que deciden las leyes por las que se rige una lengua ni tampoco inventan las definiciones que llenan el diccionario, sino que más bien se limitan a recoger los usos de un conjunto de individuos, en este caso la sociedad hispanohablante, sistematizando estos usos para su correcto estudio dentro de un paradigma científico. Una lengua se limita a reflejar los usos y costumbres de una sociedad, por lo que el problema de la discriminación hacia la mujer se debe tratar socialmente y no lingüísticamente. Cuando el cambio se haya producido en la sociedad, se haya extendido y consolidado, se trasladará de forma natural a la lengua, sin necesidad de forzar el sistema ―como ocurrirá con la palabra matrimonio―. La Real Academia, en su pretensión de ser seria, no puede incluir usos o definiciones que no se han consolidado, y que por tanto pueden deberse a veleidades de la moda.

     Y siendo el problema social, son las propias personas las que cargan las palabras de significado, ya sea positivo o negativo, porque las palabras en sí mismas no significan nada. Tal vez para una mente feminista el uso del masculino genérico sea una grave ofensa que excluya a una parte importante de la sociedad, pero la inmensa mayoría de la población lo utiliza sin pensar que esté cometiendo machismo lingüístico. Simplemente por este motivo no es posible considerarlo machismo. Sin embargo, el Instituto de la Mujer, en su cruzada por eliminar la discriminación de sexos, hila demasiado fino y tiende a crear injusticias donde no existen. Más bien parece que esta institución debe justificar su existencia de alguna forma, porque como dice Pablo Molina «la creación de organismos sigue en las socialdemocracias el proceso inverso dictado por la lógica. Primero se crean y después se buscan las funciones que deberán realizar».

     Aún más, las soluciones propuestas como alternativas al masculino genérico no pasan de ser ridículos parches que difícilmente podrían consolidarse en la lengua, ya sea el constante desdoble de género ―los españoles y las españolas―, el uso de la barra ―los/as españoles/as― o de la arroba, el empleo de términos englobadores no genéricos ―el estado español― o la inclusión en la lengua de nuevos términos de dudosa validez como por ejemplo estudianta, albañila, miembra o lídera. Estas propuestas están condenadas al fracaso, no sólo por economía lingüística, sino porque suponen una importante manipulación en el desarrollo natural de la lengua. En definitiva, no se puede forzar el cambio de una lengua desde una institución, ni la Real Academia ni el Instituto de la Mujer, para situarla dentro del marco de lo políticamente correcto. En última instancia son los usuarios quienes deciden si el cambio se debe llevar o no a cabo. Porque la lengua sólo son palabras, y estas palabras no son arquetipos que contienen la realidad como pensaba Platón. Para cambiar la realidad hay que cambiarla de raíz, y no limitarse a barnizar las palabras que la reflejan. Pero entonces mucha gente se quedaría sin trabajo.

Viernes, 08 de Diciembre de 2006 17:22. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 3 comentarios.


Estrellas y estrellados

                     Estrellas                                               Estrellados

   Mientras la flor y nata de la elite social y política se daba palmaditas en la espalda en un acontecimiento organizado por la desastrosa y lamentable Junta de Andalucía, el vulgo era apaleado en las puertas del evento por hacer gala de su libertad de expresión y manifestar su disconformidad por el nombramiento como Hija Predilecta de Andalucía de Cayetana Fitz-James Stuart, más conocida como Duquesa de Alba, la mayor poseedora del mundo en títulos aristocráticos y nobiliarios y veinte veces Grande de España.

   No sin motivo los jornaleros están descontentos, ya que la Duquesa de Alba recibe anualmente de los fondos agrícolas comunitarios 1.885.000 euros para el mantenimiento de las 34.000 hectáreas de tierra que posee. En Andalucía un 2% de terratenientes son propietarios de un 50% de la tierra, y por ello reciben subvenciones europeas que ascienden a 14,5 millones de euros, repartidos entre siete propietarios. Uno de ellos es la Duquesa de Alba. Mientras tanto los pequeños campesinos y jornaleros tienen que recurrir al subsidio agrario, es decir, a la caridad, para no caer en la miseria. Tal vez sea un poco brusco, pero este asunto me recuerda al magnífico cierre del poema «Bird» de MiguelD´ors: «esplendor de la rosa / y el estiercol».

   No deja de parecer incongruente que la Junta de Andalucía, muy en su línea, premie a la Duquesa de Alba, una de las mayores terratenientes de España y representante última de la ya rancia economía caciquil. Y es que nuestros gobernantes, en lugar de reconocer proyectos emprendedores que destierren de una vez y para siempre el tópico de la Andalucía de los señoritos, han preferido galardonar el ilustre abolengo, como si en pleno siglo XVII estuviéramos. Pero para la Junta los méritos de la Duquesa son evidentes: «Siempre dispuesta a prestar su aportación a causas benéficas, la duquesa de Alba también se ha distinguido por su apoyo a las artes. En este sentido, ha desarrollado una gran labor para conservar y mejorar los bienes de interés cultural que forman parte de su patrimonio familiar, muchos de ellos en Andalucía, además de abrir los archivos de la Casa de Alba a los investigadores».

   Yo, en cambio, me quedo con las expresivas palabras del Sindicato de Obreros del Campo: «Señor Chaves, usted nombrará Hija Predilecta a la Duquesa de Alba pero sepa que lo hace sin nuestro consentimiento y en contra de la voluntad de la inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras de Andalucía».

   Por cierto, a todo esto, ¿a quién se ha nombrado Hijo Predilecto de Andalucía?, ¿a la duquesa de Alba o al dinero de la Duquesa de Alba? Yo es que con estas cosas siempre me hago un lío...

 

   Para más información: http://www.soc-andalucia.com/duquesa.htm

Miércoles, 01 de Marzo de 2006 18:55. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 10 comentarios.


Un lugar parecido al infierno

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Prisión de Guantánamo, © US DoD

   –¿Remordimientos? ¿Repugnancia? ¿Por qué? Ante el condenado no sentía la impresión de tener delante a un vivo, sino a un muerto. Desde el momento en que la sentencia había sido pronunciada, aquél se hallaba vivo sólo por tolerancia y por razones burocráticas. Había sido ya borrado legalmente del mundo de los vivientes y yo podía proceder a mi obra con la misma frialdad que tienen los médicos cuando descuartizan y despellejan un cadáver. El verdadero autor de la muerte, para mí, es el juez; yo no era más que un instrumento, como el cuchillo o la cuerda. ¿Por qué tenía que tener remordimientos? Si hubiese dependido únicamente de mí, no hubiera matado ni siquiera a una araña. Era el Estado quien me entregaba un cadáver viviente y me ordenaba que desembarazase a la Tierra de su presencia. Y luego la mayor parte de los ajusticiados eran asesinos y yo no les hacía nada más que lo que habían hecho a otros, que eran inocentes. [...]

   (Habla el torturador Tiapa.)

   Giovanni Papini, Gog.


   No puedo dejar de preguntarme cuál es el peor castigo que puede recibir el más terrible de los criminales. La célebre ley del Talión, de origen sumerio y babilónico, bajo el código de Hammurabi tenía como finalidad evitar las venganzas personales, ya que los castigos eran juzgados y establecidos por el Estado. Parece que desde la acuñación del «ojo por ojo y diente por diente» han pasado unos cuantos siglos, pero ya se sabe que de cuando en cuando las modas vuelven. En realidad es una práctica que nunca dejó de practicarse, pero en los últimos tiempos se ha visto auspiciado por un halo democrático que produce escalofríos. En Estados Unidos, donde se tiene a bien asesinar a los asesinos –no exagero, siguiendo al DRAE–, se ha dado un paso más, no podía ser de otra forma, en la utilización de métodos más «eficaces» que la pena de muerte demostrando una vez más que las leyes legislativas y las morales siempre han estado divorciadas. Por supuesto me estoy refiriendo a la tortura. Este impúdico método supone un refinamiento de la crueldad, porque exige la reflexión y la sangre fría de ponerlo en práctica.

   Amnistía Internacional, en su pasado informe anual sobre los abusos realizados contra los derechos humanos, incluyó a Estados Unidos en la lista de sus 149 países. Los ataques por parte de los dirigentes norteamericanos contra A.I. no se hicieron esperar. Llovieron duras palabras por parte del presidente Bush, el vicepresidente Dick Cheney, la secretaria de Estado Condoleezza Rice, el secretario de Defensa Donald Rumsfeld y el presidente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Richard Myers. Si bien todos estamos pensando en la bahía de Guantánamo, A.I. señala que únicamente se trata de «la punta del iceberg», y que esta misma situación se repite en la base aérea de Bagram, en Afganistán, en prisiones de Irak y en multitud de prisiones secretas.

   El abogado de derechos humanos Clive Stafford-Smith entró en Guantánamo y contó su experiencia. Stafford-Smith señala alguna de las torturas a las que son sometidos los prisioneros de Guantánamo, entre ellas profanaciones del Corán, descargas eléctricas, el strappado o garrucha –técnica empleada por la Inquisición Española–, etc. Donald Rumsfeld aprobó personalmente un memorándum en diciembre de 2002 que permitía el uso de medios de interrogatorio ilegales, bajo el nombre de técnicas «coercitivas», para burlar así la prohibición internacional del uso de torturas y malos tratos. Entre estas técnicas se autorizan las siguientes: aislamiento prolongado durante meses, encapuchamiento con música elevada que aísla al prisionero impidiéndole respirar y produciéndole pánico y desorientación, desnudar a la víctima, humillaciones sexuales, largos periodos de interrupción reiterada del sueño, técnicas de semiafixia, calor y frío extremos, simulacros de ejecución, uso de perros, etc.

   En diciembre, aprovechando el Día Internacional de los Derechos Humanos, Amnistía Internacional entregó en la Embajada de Estados Unidos en Madrid 11000 firmas a favor del cierre de Guantánamo. En Guantánamo se mantienen detenidas alrededor de 500 personas, entre ellas niños. No hay cargos contra estas personas, pues no fueron sometidas a juicio –cualquier juicio se llevará a cabo en el seno del ejército–. Se calcula que puede haber otras 12000 personas más recluidas en prisiones estadounidenses distribuidas por todo el mundo. Después de cuatro años de negociaciones la Comisión de Derechos Humanos de la ONU tuvo que rechazar la invitación del Departamento de Defensa para visitar Guantánamo porque las condiciones que imponía el Pentágono eran inaceptables.

   ¿Cómo es posible que permitamos que esto se siga prolongando?, ¿por qué nos empeñamos en mirar hacia otro lado, permitiendo que miles de personas sufran torturas en nombre de la democracia y de la «guerra contra el terror»?

 

Pon tu granito de arena para que esto cambie.

Grita en contra de la tortura.

Sábado, 21 de Enero de 2006 21:35. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 4 comentarios.


No a la LOE, por una educación de calidad

   Estas palabras están dirigidas a todo el mundo en general, pero en especial a aquellos que son padres, porque, sin que la mayor parte de ellos lo sepan, el gobierno está poniendo en juego el futuro de sus hijos, abocándolos a la ignorancia más absoluta, en muchos casos rayana con el analfabetismo. Todos, tanto los que son padres como los que no, debemos estar preocupados por una cuestión tan fundamental como la educación, porque los jóvenes que se forman hoy en día son los pilares sobre los que se cimentará la sociedad del futuro. Cuanto menos educada esté una sociedad menos crítica será y menos libertades habrá, porque será más fácil de manipular.

   No hace mucho tiempo, cuando José María Aznar mandó tropas españolas a Iraq, prácticamente la totalidad del país se levantó en protesta. El descontento general se reflejó, aunque muchos se nieguen a reconocerlo, en las siguientes elecciones. Y es que en un país democrático los políticos no pueden hacer lo que les dé la gana, sin contar con el consentimiento del pueblo. No puede dejar de sorprender que, en cambio, no haya una protesta generalizada, salvo por grupos concretos, de un tema tan importante como es el de la ley educativa. La forma en que está actuando el gobierno ante esta cuestión, con una sospechosa rapidez, y la desinformación existente, contribuyen a que únicamente sean unos sectores determinados los que organicen las movilizaciones –unos sectores, por otra parte, más o menos amplios–.

   Por otra parte, aunque a todos nos une el desprecio hacia esta nueva ley educativa, no puedo estar de acuerdo con el punto de vista del que parten tanto los sectores radicales de izquierdas como los sectores católicos. La discusión ideológica, que es tan sana en una democracia, no va a llevar la situación a ninguna solución de acuerdo entre las partes. Este punto es tan obvio que no se comprende que unos y otros pierdan el tiempo discutiendo sobre el asunto cuando otras cuestiones básicas están en el aire. Es tan sencillo como que es imposible satisfacer las exigencias de todos y cada uno de los ciudadanos, sobre todo cuando hablamos de planteamientos completamente opuestos. El hecho de satisfacer un sector de la población significará siempre tener descontentos a otros. Lo deseable en una democracia es llegar a un punto en común que, no contentando plenamente a todos, cumpla unos requisitos fundamentales. Y después ya seguiremos perfilando la educación por el camino marcado.

   Por este motivo, ni siquiera me voy a plantear las cuestiones más debatidas sobre la LOE, es decir, la necesidad de que existan o no colegios concertados y de que se imparta una asignatura de religión evaluable o una asignatura de Educación para la Ciudadanía. Por supuesto que estos temas son importantes, pero plantearse algo así no deja de ser una frivolidad cuando hay jóvenes de quince y dieciséis años que apenas saben leer y escribir, porque no han tocado un libro o un periódico en toda su vida, o que tampoco saben multiplicar o dividir. Esto, que puede parecer una exageración por mi parte, es una realidad hoy en día, y la LOE da un paso más para que cada vez sea algo más habitual.

   Existen tres puntos fundamentales aberrantes en la LOE: los objetivos y la metodología, la relación que se establece entre el alumno y el profesorado y los criterios de evaluación. Realmente la novedad consiste únicamente en esta última cuestión, las dos primeras, en cambio, no hacen más que acentuar el camino marcado por la LOCE. Los objetivos se han ido bajando hasta llegar a un nivel alarmante: cada vez se le exige menos al alumno, lo cual es un círculo vicioso, porque el alumno, consciente de ello, cada vez se esfuerza menos. La metodología ya no se basa en el trabajo, el esfuerzo y la constancia; ahora se utilizan juegos y actividades lúdicas. Esto, que puede parecer rentable a corto y a medio plazo en la sociedad veloz en que nos movemos, a largo plazo resulta nefasto, porque la educación no puede ser un bien inmediato. La educación, como las cosas realmente importantes de la vida, es algo que requiere un su esfuerzo, y habrán de pasar algunos años para que obtener resultados positivos y apreciarla como se merece. Los planteamientos lúdicos en didáctica se pueden utilizar hasta cierta edad, pero fomentando igualmente estos valores como el esfuerzo o la constancia, para que al llegar a una edad se puedan enfrentar al estudio de forma seria.

   Una segunda cuestión preocupante, como ya he dicho, es la relación que se establece entre los alumnos y el profesorado. La penosa situación en que se encuentran los profesores en la LOCE no hace sino agravarse con la LOE. En muchísimos casos los profesores se sienten amenazados por sus alumnos, y no pueden hacer absolutamente nada al respecto. Para imponerle un castigo a un niño hay que convocar al Consejo Escolar y hasta que se hace efectiva la sanción pueden pasar meses, tiempo durante el cual el profesor tiene que seguir enfrentándose a ese alumno día a día. Puesto que no pueden ser castigados, los alumnos se sienten completamente libres para faltar al respeto a su profesor o para no cumplir con su deber de estudiante. Lo políticamente correcto ante el maltrato infantil está llegando a unos límites en los que el profesor tiene que rendirle auténtica pleitesía al alumno, que será el jefe de la situación en todo momento. La LOE llega hasta tal grado de estupidez que incluso un niño, a partir de los tres años, tiene derecho a hacer huelga, para lo cual únicamente tiene que constituir una reunión y comunicarlo a la dirección del centro, sin tener la necesidad de que sus padres lo sepan.

   El tercer punto, relativo a los criterios de evaluación, es una de las grandes novedades de la LOE. La nueva ley sólo permite repetir una vez por cada curso, en un máximo de dos cursos en cada ciclo. Esto significa que un niño puede repetir segundo y tercero de primaria una sola vez, y posteriormente pasar de curso con todas las asignaturas pendientes. Esta misma situación se puede repetir en secundaria, por lo que será posible encontrar en cursos superiores a alumnos que no sepan ni sumar ni restar. Una ley de este calibre está claramente enfocada hacia un aumento estrepitoso del fracaso escolar. Además, con la supresión de los exámenes de recuperación de septiembre, el niño podrá pasar un verano tranquilo, que es al fin y al cabo lo que parece que busca el gobierno.

   En fin, son tantas las aberraciones de la LOE que detenerme en todas y cada una de ellas significaría extenderme demasiado. Simplemente he dado unas pinceladas básicas, pero desde luego la cosa no termina aquí. Son muchísimas más las barbaridades planteadas por la LOE, que no hacen sino señalar hacia un desarrollo de la mediocridad y de la ignorancia de nuestros jóvenes. El problema plantea la necesidad de que haya un pacto de Estado entre PP y PSOE cimentado en un buen proyecto educativo –y desde luego un buen proyecto educativo no puede venir de políticos "enchaquetados" que no han tenido un contacto real con las aulas, porque si lo tuvieran no propondrían leyes utópicas –. No puede ser posible que en el 1990 se plantee un sistema educativo –LOGSE–, en el 2002 otro –LOCE– y ahora en el 2006 otro –LOE–. La educación debe estar al margen de las ideologías, porque este planteamiento es algo que nos perjudica a todos, a los educadores, a los padres y a los alumnos. El hecho de que el partido que llegue al poder deshaga todo el trabajo del partido anterior y construya una nueva ley resulta inquietante y desesperanzador, y debería movernos a todos a la reflexión. Como ya he dicho, la juventud es el pilar sobre el que se basa el futuro, y por desgracia los políticos están condenando de raíz esta sociedad futura.

 

   Soy consciente de que me dejo muchos puntos por tratar, pero he intentado tocar lo que desde mi punto de vista es más significativo. De todos modos, me parece interesante transcribir los motivos que expone la Asociación de Profesores de Secundaria para oponerse a la LOE. De todos los que he leído me han parecido, desde luego, los más razonables. Siento mucho si repito algunos aspectos, pero desde luego se repetirán las cuestiones más básicas e importantes.

 La Asociación de Profesores de Secundaria se manifiesta absolutamente contraria a la LOE por motivos académicos, profesionales y sociales. La LOE es una ley utópica, elaborada en despachos totalmente alejados de la realidad de las aulas, basada en unas teorías pedagógicas insensatas que ya han demostrado su fracaso no sólo en otros países, sino también en España, como demuestran los informes internacionales: la LOGSE, ley de educación promulgada en el año 1990 y basada en los mismos supuestos teóricos, es la culpable de los desastrosos resultados de nuestros estudiantes. Perjudica especialmente a las capas sociales desfavorecidas, rebaja el nivel cultural del país, perpetúa que los profesores sigamos en la lamentable situación en la que nos encontramos actualmente y perjudica la enseñanza pública.

Motivos académicos:

Favorece el fracaso escolar.

    La promoción automática contemplada en el Art. 28.5, establece que los alumnos sólo podrán repetir cada curso una vez. Al siguiente, aunque tengan todas las asignaturas suspensas, pasarán al curso próximo. También establece que sólo podrán repetir dos cursos en la ESO, es decir, que si un alumno repite primero y segundo, podrá llegar hasta cuarto con todo suspenso. En los institutos nos encontramos con alumnos en cuarto curso con 16 ó 17 suspensos. Lógicamente, están abocados al fracaso.

Los niveles educativos van a ser ínfimos.

    La estructura de la ESO, recogida en los Arts. 24 y 25, no permite a los alumnos elegir entre distintas opciones formativas, imponiendo así unos estudios obligatorios en vez de establecer una edad de escolarización obligatoria. Dentro de los alumnos que quieren realmente estudiar, para los que tienen más capacidad supone ralentizar sus estudios y desaprovechar su talento, y para los que tienen menos, someterlos a un esfuerzo sobrehumano, estéril muchas veces, que acaba por desmoralizarlos. En cuanto a los objetores educativos, es decir, aquellos que aborrecen los estudios independientemente de su capacidad, se sienten presos en un aula y se dedican a impedir aprender a los demás. Las soluciones propuestas para atender a la variedad de alumnos, a saber, los programas de diversificación curricular a partir de tercero de la ESO y los programas de cualificación profesional a partir de los dieciséis años, contemplados en los artículos 27 y 30 respectivamente, no solucionan los problemas en absoluto. El descenso de los niveles está servido.

La formación intelectual de los alumnos va a ser deficiente.

    En el Art. 20.5 se establece que se redactará un informe al finalizar la Primaria sobre el aprendizaje de cada alumno y los objetivos alcanzados, que sólo sirve para saber si está en condiciones de acometer los estudios de la ESO, pero si no lo está, pasará a la ESO de todas formas. En el Art. 26.2 se establece que en la ESO se prestará una atención especial a la adquisición y desarrollo de las competencias básicas. Nos preguntamos qué entienden por competencias básicas y para qué cursan seis años de Primaria. ¿No adquieren las competencias básicas en esa etapa? La escasez de asignaturas humanísticas y científicas en toda la ESO y la excesiva cantidad de optativas y la inclusión de una asignatura obligatoria llamada Educación para la ciudadanía que restará tiempo para otras de más enjundia, los aboca a una formación deficiente.

Motivos profesionales:

    En el Art 26.3., se establece que los profesores con la debida cualificación impartirán más de una materia. A los profesores de Secundaria nos arrebatan nuestra especialidad. Sólo hay dos artículos, en toda una Ley Orgánica de Educación, el 104 y 105, dedicados a los profesores, y en los dos se deja en manos de las administraciones educativas nuestras posibles y magras mejoras, lo que necesariamente va a producir notables desigualdades entre los profesores de las distintas comunidades. El Estado se lava las manos y no se atribuye ninguna función para mejorar nuestra difícil situación.

Motivos sociales:

    Las más perjudicadas son la enseñanza pública y las capas sociales desfavorecidas. Los padres con mayor nivel económico disponen de unos recursos para la formación de sus hijos con los que no cuentan los padres con menos dinero (libros, profesores particulares, etc.). Dado el ínfimo nivel educativo que garantiza la educación estatal, la discriminación es obvia.

    Por último, la desmembración del sistema educativo, recogida en el Art. 6.3, en virtud del cual el MEC no establecerá un mínimo de aspectos básicos del currículo común a todo el Estado, conllevará la desigualdad formativa de los alumnos de las distintas comunidades y serios problemas para el cambio de comunidad tanto de alumnos como de profesores.

Blanca García Olmos
Presidente Nacional de APS


 

Para más información aconsejo las siguientes direcciones:

http://www.loe-no.org/

http://www.apsnacional.com/

Sábado, 12 de Noviembre de 2005 18:50. # Esta piedra. Tema: In continenti Hay 6 comentarios.






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